sábado, 19 de junio de 2010

CONFIRMACIONES INTERPARROQUIALES EN SAN JOSÉ de ARES. I PARTE.

Fuente: Parroquia de Ares.
Ayer Viernes 18 de Junio a las 7 de la tarde, se confirmaron jovenes de las Parroquias de Ares, Franza, San Juan y Cervás. Presidió la Santa Misa el Vicario de Coruña: Ilmo Sr. D. José Luis Veiga Cores.














viernes, 11 de junio de 2010

LOS “ONCE” BUENOS SIGUEN ENTRE NOSOTROS



Los casos de pederastia que están salpicando a nuestras instituciones, son un
escándalo mayúsculo, un escándalo que muchas personas ya están usando como pretexto
para atacar a la Iglesia en su conjunto. Y esto no es justo. Por eso a mí me parece que no
podemos hacer como si nada hubiese ocurrido; lo primero que necesitamos es atenderlos a
la luz de nuestra fe, y luego reconocer que, a parte del juicio divino, tenemos que responder
ante las leyes de los hombres y aceptar las penas que nos fuesen impuestas; pero solamente
a los implicados en estas realidades delictivas y vergonzosas, y no a todos los miembros de
nuestra religión, como pretenden algunos “pregoneros”, cuya única misión parece ser que es
la de sembrar incredibilidad y desconfianza a los que deseamos formar parte de la Iglesia de
Jesucristo.
Los cristianos sabemos que Jesús, antes de elegir a sus primeros discípulos, subió a la
montaña y rezó durante toda la noche. En aquel momento tenía muchos seguidores y habló
con el Padre acerca de quiénes elegiría para que fueran sus doce Apóstoles, los doce a los
que formaría íntimamente, los doce a quienes enviaría a predicar la Buena Nueva en su
nombre. Una vez elegidos, Él les dio el poder de expulsar demonios; les dio el poder de
curar a los enfermos. Ellos vieron como Jesús obró innumerables milagros; ellos mismos
realizaron, en su nombre, muchos otros. Pero, a pesar de todo, uno de ellos fue traidor. Uno
que había seguido al Señor, uno a quien el Señor le lavó los pies, uno que lo vio caminar
sobre las aguas, resucitar a personas de entre los muertos y perdonar a los pecadores,
traicionó al Señor.
Jesús no eligió a Judas para que lo traicionara. Lo eligió para que fuera como todos
los demás; pero Judas era libre y usó su libertad para permitir que el mal (Satanás) entrara
en él. Y con su traición terminó haciendo que Jesús fuera crucificado. Así pues, entre los
primeros doce que Jesús personalmente eligió, uno actuó como traidor.
Amigos lectores de “Igrexa en Bezoucos”: no podemos ocultar que, a veces, algunos
de los elegidos de Dios, como hombres y mujeres de carne y hueso como los demás,
también pueden llegar a traicionarlo, y este es un hecho que debemos asumir. Pero no
conviene obsesionarnos con el apóstol que traicionó a Jesús; tenemos que centrarnos en los
otros once, que con su predicación, testimonio, milagros y amor a Cristo, hicieron posible
que la Iglesia no hubiese muerto. No debemos olvidar que gracias a los otros once, hoy -los
seguidores de Jesús- escuchamos la Palabra de Dios y recibimos los Sacramentos.
Es evidente que en el momento actual nos estamos enfrentando a una realidad
similar. Nos obsesionamos con unos cuantos que traicionan al Señor y nos olvidamos de
todos los demás que permanecen fieles, como lo han sido, y lo son la inmensa mayoría de
sacerdotes y religiosos/as que vienen ofreciendo sus vidas para servir a Cristo y para servir a
su pueblo por amor. Me contaron que en cierta ocasión Napoleón le dijo al Cardenal
Consalvi: “Voy a destruir su Iglesia”. El Cardenal le respondió: “No, no podrá, pues ¡ni
siquiera nosotros hemos podido hacerlo!” Si los malos papas, los sacerdotes infieles y los
miles de pecadores de la Iglesia no han tenido éxito en destruirla desde dentro, ¿quién
podría hacerlo desde fuera? Cristo nunca permitirá que su Iglesia fracase. La barca de Pedro
nunca volcará. Aunque muchos de los que van en ella cometan los peores pecados posibles
para hundirla, Cristo, que también está a bordo, nunca permitirá que naufrague.
En la actualidad podemos observar, con gran tristeza, que son muchos los medios de
comunicación que raramente prestan atención a los “once” buenos. Parece que “mola” más
dedicar una atención puntual y preferente al “traidor” y hacer del escándalo como un
enorme perchero donde algunos tratan de colgar su justificación para no practicar la fe,
olvidándonos de los miles de mártires que, a lo largo de la historia de la Iglesia, vienen
entregando sus vidas llevando el Mensaje de Jesucristo por todo el mundo.
Manel

miércoles, 9 de junio de 2010

ESTE VIERNES SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN SANTIAGO DE FRANZA



ESTE VIERNES DÍA 11 DE JUNIO, A LAS 7 DE LA TARDE, SERÁ (D.M) LA MISA SOLEMNE EN HONOR AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y QUE TODO LOS AÑOS OFRECE EL APOSTOLADO DE LA ORACIÓN Y SOCIOS.
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN TÍ CONFIO.

Los Falsos Juicios



Nuestro mundo está tan mediatizado por los medios de comunicación social, por los corrillos de opinión, por los comentarios entorno a la vida de los demás y lo que se hace o se deja de hacer, que no se distingue lo que es verdad y lo que no lo es. Pero es mas grave cuando se lesiona el honor a las personas, así como la falsedad en comentario y el odio que impide la objetividad de los hechos. En definitiva no solo es ser mal persona. Si no también cristin@.
Dentro de una vida de Fe y de unión con el Señor hay un texto Bíblico donde nos debemos mirar:
“ … Acudían al templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo...” (Hechos 1, 46-47).
No solo es venir a la iglesia, no solo es cumplir el precepto dominical, no solo son formulas rituales de vivir la fe, no solo es tener todos los documentos en regla y decir que somos legalmente cristianos. Sino que es ante todo una Fe que se abre en medio del mundo y que crece como fermento en medio de la masa.
El texto de hechos insiste en la unidad de espíritu, el partir, la alegría, la sencillez. Todo esto se da si integramos a Cristo en nuestra vida: ¿Cuántos cristianos habrá sin El Señor?. “De lo que llevamos en el corazón habla la boca”. Si en nuestros pensamientos se acumulan falsedades, odios, envidias, habladurías, pesimismos, malos propósitos, engaños, orgullos y el querer poner tropiezo a los demás... el Señor no puede estar ahí. Aunque seamos de Misa diaria. Es mas: Jesús vino a romper todo lazo que solo es ritualismo y norma, pero que no tiene en su centro A LA PERSONA .
Ella (cada uno de nosotros) somos el escenario de Dios y unos para con otros, presencia de Dios de un modo real. Sobre todo en los pobres, los que tienen hambre, los que lloran, los perseguidos... en definitiva “Los Bienaventurados”. Quien pasa por encima de todo esto, lo hace también de Dios.
Me hacía la siguiente reflexión: ¿En que parte de las Bienaventuranzas estamos nosotros?. Porque en nuestro pecado podemos ser los que persiguen, los que hacen llorar, los que dicen mal de los demás... y en este caso hay una cura: La Conversión. Esta tiene que ser permanente en la vida de todo Bautizado. (que es una persona con vocación. La que nos une a todos y la más importante).
Pero por el otro lado ¡cuánta gente buena hay en el mundo¡ ¡cuántos santos anónimos¡ muchos son los que viven cada día cercanos al bien, buscando lo que mejor convenga a los demás, entregandose sin buscar recompensa. Nos encontramos con el estilo de vida al que todos quisiéramos llegar: ser buenos y vivir con esa bondad.
Lo fundamental es que Dios nos ha hecho así. Nacidos para ser buenos, para amar profundamente sin esperar nada a cambio. De este modo no es sólo mas fácil ser buenos, sino que además seremos más felices.